Desafíos en la investigación del Alzheimer
El Instituto Maimónides de Investigación
Biomédica de Córdoba (IMIBIC), en conjunto con la Asociación de Alzheimer
Córdoba, acogió la primera Jornada de Investigación sobre la enfermedad de
Alzheimer. El pasado miércoles, 8 de noviembre, personalidades del mundo de la
neurología, cuidadores, familiares y asociaciones de enfermos de alzhéimer
tuvieron un encuentro en el que poner en común todo lo aprendido hasta ahora en
relación a esta enfermedad.
El
mal de Alzheimer se ha calificado en numerosos artículos y estudios del tema
como “la epidemia del S. XXI”. Por ello, son muchas las vertientes en
investigación que se interesan en el estudio de esta devastadora enfermedad, ya
que afecta no sólo al paciente, también al núcleo familiar y, por extensión, a
la sociedad entera. Nace de aquí la inquietud y la necesidad de crear un campo
común en el que todos los factores involucrados en esta enfermedad expongan las
líneas de trabajo que se han desarrollado hasta ahora y las que se llevarán a
cabo en el futuro.
Los
objetivos de esta primera reunión, que se espera no ser la última, se fijan en
presentar el mapa de investigación de la enfermedad de Alzheimer, es decir,
cómo han evolucionado los estudios relacionados y los éxitos o conclusiones a
las que se han llegado gracias a éstos; determinar y conocer las vertientes en
esta investigación, ya sea a nivel básico, clínico, antropológico o social; qué
recursos tiene el IMIBIC en la investigación de esta enfermedad y cómo se
desarrollan los estudios que aborda hoy en día y, por último, la propuesta de
nuevas parcelas de trabajo en las que poder averiguar cómo podemos, si no
curar, lentificar este deterioro cognitivo que es el alzhéimer.
Para
todas estas propuestas se han escogido a los más prestigiosos doctores en cada
campo de investigación. Neurólogos de la talla de Mercé Boada, Fundadora y Directora
de la Fundación ACE, y Eduardo Agüera, Jefe de la Unidad de demencias del H.U.
Reina Sofía, compartieron sus estudios con los asistentes a esta jornada. Estudios
que arrojan datos lentamente pero, como el Dr. Agüera explicó, “son datos
esperanzadores para el futuro, pues tenemos en marcha un estudio en el que
poder ver parámetros que nos indiquen la presencia de la enfermedad mucho antes
de que aparezca la sintomatología”. Dentro de la investigación clínica y de los
aspectos a tratar bajo este manto, los ponentes indicaron la importancia de la
inmediatez en el diagnóstico. “El diagnóstico de los pacientes debe ser certero
y a tiempo. No podemos conformarnos con que se nos diga que las pérdidas de
memoria son cosas de la edad, porque no es cierto”, exponía la Dra. Boada en su
ponencia. Hacía hincapié en “lo imprescindible que es que las personas que
presenten el más mínimo indicio de demencia sean tratadas a tiempo” y se le
apliquen tratamientos que impidan el normal desarrollo de la enfermedad.
En
cuanto a los aspectos sociales, estuvo muy presente el papel del cuidador. Huelga
decir que sin este rol, el paciente no tendría la calidad de vida que presenta
en la actualidad. En muchas ocasiones, se estima en el 89% de los casos, es un
familiar directo el que toma la responsabilidad de cuidador, convirtiéndose de
esta manera en parte activa de la enfermedad. El Dr. López Soto, investigador
del IMIBIC, puso de manifiesto la necesidad de políticas sociales que amparen a
este tipo de trabajadores que en la mayoría de los casos “no presentan los conocimientos
ni el instrumental necesario para desarrollar esta complicada labor”. Estos cuidadores,
generalmente mujeres, se mueven por la voluntariedad y el afecto hacia el
doliente, dejando atrás aspectos de su propia vida, como el social o laboral.
Fundamentalmente,
lo que se pretendía en este evento era la puesta en valor y concienciación que
debemos tener del problema en el que se está convirtiendo el alzhéimer. Las políticas
sanitarias, sociales y científicas deben tomar en consideración el estudio de
esta enfermedad. Otro de los ponentes, el Dr. Ávila de Grado, manifestaba el
deseo y, sobre todo, la necesidad de ayudas y apoyos a la investigación médica
de esta dolencia. “Tenemos una población envejecida, que con los años adquiere
más calidad de vida, por lo que irán apareciendo más casos de demencia y
debemos estar preparados”. En la actualidad, más de 1 millón de personas están
afectadas del mal de Alzheimer en España, “una cifra que seguirá aumentando con
el paso de los años”, auguraba el Dr. Ávila, “por ello se debe apostar por la
investigación, dotar a los equipos de científicos del material económico
necesario para desarrollar los estudios”.
Aunque,
como se ha dicho antes, los resultados de los estudios no vienen con la rapidez
que se necesita y se desea, las conclusiones de esta jornada sí se hicieron
palpables al instante. Todos los asistentes, que se contaban casi en la
centena, quedaron satisfechos por los temas allí expuestos y un poco más
esperanzados, ya que se puso una pizca de luz en este largo camino en busca de
la solución a este daño cognitivo. Una de las premisas que más repetían los
profesionales allí congregados era la del tiempo. Se necesita mucho tiempo de
estudio y bastante antelación en la detección de este problema. Diagnósticos rápidos
y certeros, también muy repetido entre los doctores. Pero también se necesitan
muchas personas con buena voluntad y solidarias, que son las que abanderan la
causa de la lucha contra el mal de Alzheimer. Sin el equipo humano, que forma
la red asociativa, este tipo de reuniones no serían posibles. Ascensión Gómez
Valero, Presidenta de la Asociación San Rafael de Alzheimer y otras demencias
de Córdoba, fue la encargada de clausurar el evento, no sin antes remarcar el
esfuerzo de todas las personas que forman las asociaciones de familiares y
enfermos de alzhéimer. “La labor que se desarrolla desde estas entidades ayuda
a las personas afectadas, directa o indirectamente, en muchos aspectos de su
vida cotidiana”. Continuaba diciendo que se necesitaba mucha investigación
científica, pero que sin el trabajo incansable de las agrupaciones “no sería lo
mismo”. D. Justo P. Castaño Fuentes, Director Científico del IMIBIC, acompañó
en este cierre a Ascensión y aprovechó el momento, además de agradecer a los profesionales
su labor, dedicación y participación en ese día, para remarcar la importancia
de estas reuniones “que hacen confluir todos los aspectos a los que llega la
enfermedad”. También añadió que espera que la iniciativa que puso en marcha la
realización de esta jornada “vuelva a producirse en el futuro y marquemos cada
año un día para dedicarlo a este fin”.
